La Rica y Atractiva Historia de Guitarras Candelas
La historia de Guitarras Candelas es rica y atractiva. Es una verdadera historia de éxito Americano, o, para ser más exactos, una verdadera historia de éxito Mexicano-Americano.
No había benefactores ni ollas de oro para desenterrar de un día para el otro en la construcción de tal exitoso y mundialmente renombrado negocio de guitarras. De hecho, la circunstancia habría disuadido a las personas mas tenaces de escoger esta vida. No, esta historia es una de verdadera determinación, tesón, fe, y amor que se desplegaron por más de medio siglo.
Y no nos olvidemos de la familia tampoco, ya que es la familia, el ingrediente que faltaba en el comienzo de sus vidas lo que llegó a constituir sus logros más grandes.
Entre a la tienda de Guitarras Candelas hoy día y usted se encontrará con la sonrisa confiada de Tomás Delgado. Tomás personifica el pasado y el presente de Candelas. El es el pionero y la personificación de su historia. Sus características son semejantes a las de su abuelo, tío y padre. El también posee en plenitud las habilidades de sus antecesores – la habilidad de hacer a mano las Guitarras
Clásicas, de Mariachi y de Bajo
Sexto mas hermosas del mundo combinada con la visión para transformar exitosamente la filosofía antigua en un éxito del siglo XXI. De hecho, pregunte a cualquiera que tenga conocimiento de guitarras hechas a mano de talla mundial y la marca Guitarras Candelas es rápidamente mencionada.
Artistas internacionales tales como Andrés Segovia, Celedonio Romero, José Feliciano, Charo, Los Lobos, Jackson Browne, el Quetzal, y Ozomatli tocan o tocaron con Guitarras Candelas.
Guitarras Candelas está basada únicamente en Los Angeles, California. No hay ningunas otras tiendas de guitarras luthiers en el mundo que produzcan Guitarras Candelas y muy pocas que produzcan los sonidos, tonos y calidad de sus guitarras. Y debido a la experiencia operacional de Tomás, ciertamente ninguna tienda ni negocio en el mundo puede competir con los precios de las guitarras Candelas. Siéntese con Tomás Delgado y usted rápidamente se dará cuenta de por qué las guitarras de Candelas son tenidas en tan alto estima. Usted anticipa el que Tomás hable acerca de los nuevos modelos de guitarras que él inventó y lanzó, lo que asegura el que Candelas compita exitosamente en el siglo XXI. Usted esperaría que él hable acerca de diseño, la selección de madera, la atención al servicio del cliente o aún la nueva vitrina de guitarras que él acaba de construir. No es así.
Tomás primero habla de su familia y de las lecciones que él aprendió de su abuelo y tío quienes, de jóvenes, concibieron la idea de construir guitarras y reconocieron la oportunidad comercial para la construcción de guitarras aún en un pequeño pueblo mexicano. El se admira aún más con el hecho de que estos dos hombres, meros chicos en ese momento y ambos huérfanos, tuvieron la fortaleza, el espíritu, la perseverancia, y el intelecto para edificar una compañía que requería habilidad de manufactura y experiencia administrativa.
Dos Huérfanos – Dos Familias – Un Negocio
El abuelito de Tomás, Porfirio, (Delgado Flores) y su tío Candelario (Delgado Flores), conocido como Candelas, encontraron el arte de hacer guitarras a una edad muy temprana. Aunque eran hermanos, ellos también eran huérfanos y, debido a las circunstancias , fueron criados en dos casas diferentes en Torreón, Coahuila, México. El Abuelito Porfirio, nacido en 1913, fue adoptado por una tía que lo puso a trabajar inmediatamente como jornalero. El Tío Candelas, el mayor, nacido dos años antes en 1911, fue un poco más afortunado en cuanto a que él fue adoptado por una familia con algo de medios económicos y, por lo tanto, recibió una educación estructurada y formal.
Porfirio, el jornalero, fue a trabajar para un carpintero donde él hizo gabinetes y otros accesorios del hogar a mano. Su familia adoptiva adoraba el violín y le pareció bien hacer que sus propios hijos tomaran lecciones. A Porfirio se le dio permiso para aprender el violín a la par de ellos; no obstante, cuando él resultó ser un estudiante más rápido, él fue "persuadido" a concentrarse en sus deberes de jornalero.
A pesar de esto, su amor por las guitarras permanecía y en Torreón en el año 1928 se les presentó una oportunidad que los propulsaría a su vocación de por vida. El día 3 de cada cuarto mes, los compañeros de carpintería de Porfirio tenían un concurso entre ellos para ver quién podía construir el artículo de madera más impresionante . El Tío Candelas, el cual disfrutaba tocar la guitarra y cantar en Torreón y siendo, como siempre, un visionario y oportunista, convenció a Porfirio de construir una guitarra. No había muchas luthiers en este momento y aunque el costo de Porfirio para construir su guitarra (5 pesos) era más del precio al cual él podía venderla (3 pesos), el Tío Candelas vio la oportunidad. (el Tío Candelas también era un muy buen artesano de guitarras. Una de sus guitarras está ahora en exhibición en el Instituto Smithsonian). Una vez que Porfirio construyó su primera guitarra, hubo demanda por más de parte de otros pueblerinos. Cada guitarra subsiguiente tenía que ser mejor y más elaborara que la previa. Sin embargo, ya que el hacer guitarras todavía no era lucrativo para los hermanos, ellos seguían tocando la guitarra para mantener su joven negocio. Ellos formaron su propio grupo, conocido como Los Hermanos Candelas y mas adelante formaron una banda de estilo cubano conocida como "Son Torreón", donde ellos hacían las guitarras a mano para cada miembro de la banda.
El ímpetu de construir guitarras y su amor por ello finalmente despertó. El Tío Candelas vio que ellos tenían la habilidad de crear guitarras de calidad y el potencial para llegar a ser artesanos maestros. El también se dio cuenta de que podían cobrar más dinero por sus instrumentos, así que le encareció a Porfirio que abriera una tienda junto con él.
Y así, en Juarez, México, a unos pocos pasos del pueblo fronterizo estadounidense El Paso, se inauguró la primera tienda Candelas. El negocio empezó lentamente pero parecía siempre haber suficiente trabajo ya que la demanda por guitarras era alta. Los hermanos construirían y venderían una guitarra a un ciudadano local por palabra de boca, otro ciudadano querría un modelo mejor. Y así su negocio creció.
Eventualmente el éxito instó a los hermanos Flores a abrir una segunda tienda en Tijuana donde ellos confeccionarían guitarras a pedido para músicos famosos tales como Mario Moreno "Cantinflas", Miguel Aceves Mejia, Marcello Chavez, "TinTan", Casa de campo de Hermanos, Los Tres Cahelleros (que apareció en varias películas de Waltz Disney), Trío Urquiza, Pepe Gamboa (una guitarra a pedido de tres cuellos) y Eduardo Ruiz (que tocó para Desi Arnaz). El Tío Candelas disfrutaba hacer guitarras a mano pero su contribución principal era manejar las operaciones comerciales de ambas tiendas. Porfirio se contentaba con permanecer en Torreón construyendo guitarras que suministrarían a ambas tiendas.
El negocio fue tan bien en Tijuana que se aventuraron hacia el norte a pedido de un amigo para mostrar sus productos en Los Angeles. A desconocimiento de Porfirio, sin embargo, Candelas había hecho un arreglo no para vender las guitarras sino para trocarlas a cambio de televisores. Aunque había un riesgo inherente en la transacción, la ventaja era que los hermanos ahora exhibían sus guitarras en el vasto mercado de Estados Unidos. Candelas sabía que las televisiones eran muy solicitadas en México y que ellos recuperarían su dinero y quizás más. El riesgo valió la pena. Los hermanos vendieron las guitarras y después de unos pocos meses, el vendedor de electrónica hizo una orden por más guitarras. El plan funcionó. Los hermanos Flores habían llegado.
En 1948, la primera tienda de guitarras Candelas abrió en la Brooklyn Avenue (hoy día la César Chávez Avenue) en el Distrito de Boyle Heights en Los Angeles.
En 1953, presintiendo la demanda por sus guitarras Clásicas y de Mariachi a lo largo de la ciudad, ellos abrieron otra tienda en el Sunset Boulevard. La tienda de Sunset anduvo bien por varios años pero con el Tío Candelas que viaja de aquí para allá entre una tienda y la otra en Los Angeles y en México, donde él compraba madera para las guitarras que hacían, el negocio le quedó a Porfirio para manejarlo diariamente.
Ya que Porfirio dedicaba la mayor parte de su tiempo a hacer guitarras, había necesidad de alguien que asumiese las responsabilidades diarias de la administración de la tienda.
En 1967, el hijo de Porfirio, Candelario o Candelitas como lo llamaban, había apenas dejado el Ejército y decidió unirse al negocio. Inmediatamente empezó a trabajar en la tienda de Sunset, donde consiguió vigorizar y hacer crecer el negocio. Candelario poseía las habilidades de tanto su padre y como de su tío, bendecido con una facilidad para la dirección empresarial, para tocar la guitarra y construirla. El era lo suficientemente dedicado como para seguir construyendo sobre la base del legado que los dos fundadores crearon: construir guitarras hechas a mano de calidad en vez de ceder a la tentación popular de modelos construidos a máquina.
Debido a que Candelario también era un gran interpretador de guitarra, los tres socios llegaron a hacerse amigos de los principales guitarristas del mundo, tal como José Feliciano, Arlo Guthrie y Hoyt Axton, así como de las bandas de Mariachi más famosas de su tiempo.
Mientras que Candelas entraba en los 70’s, una nueva ola de concesión empresarial barría la nación y Candelario fue rápido en aprovecharla. El abrió la quinta tienda de Guitarras Candelas en Hollywood - ésta estaba destinada a ser la tienda de vitrina de la compañía. Desafortunadamente, la tienda de Hollywood no estaba ubicada en el lugar ideal. Las presiones combinadas de viajar entre México y Los Angeles y mantener 5 tiendas se cobraron víctimas en la familia. Candelario sufrió un infarto leve y el Tío Candelas falleció un poco más adelante. Porfirio, al quedarse con un hijo enfermo y sin el hermano con quien él levantó el negocio, decidió trabajar menos horas y se concentró exclusivamente en construir guitarras desde la tienda de César Chávez. Por consiguiente, las tiendas en Sunset, Hollywood y Tijuana se cerraron. Candelas ahora estaba consolidada en una sola tienda en la César Chávez Avenue. En última instancia, la consolidación resultó ser una decisión de negocios sabia porque la producción y las reparaciones se centralizaron posibilitando una estructura de costo más controlada.
Todo Lo Que Quiero Es Tocar La Guitarra
Tomás Delgado, el hijo mayor de Candelario y nieto de Porfirio, nació con las habilidades de su padre, es decir, con el instinto empresarial y el toque artesanal. El era un buen guitarrista clásico y quería seguir refinando esas habilidades, pero también estaba interesado en manejar la tienda para su padre. En ese momento, no obstante, su padre necesitaba que él se focalizara en hacer guitarras pero Tomás no estaba lo suficientemente listo para comprometerse de tiempo completo. En vez, Tomás fue a la Universidad, luego se lanzó sólo. A la edad de 19, Tomás ya estaba recibiendo experiencia de dirección en otras industrias. A él le gustaba dirigir. Disfrutaba la logística de productos pero no le gustaba la industria en la que trabajaba. Quién hubiera pensado que el destino lo estaba entrenando para otro propósito.
Un día, durante el verano de 1990, cuando Tomás tenía 21 años, su papá Candelario, llevó a su familia de vacaciones por una semana para visitar a parientes en Arizona. Tomás estuvo de acuerdo en quedarse y manejar la tienda. A Tomás no le molestaba. La dirección le era fácil y él entendía el negocio de la familia. Desde una temprana edad, Tomás solía acompañar a su padre a la tienda y entretenerse por horas y horas. Tomás también disfrutaba trabajar al frente del negocio, donde llegó a interactuar con clientes y músicos famosos.
Así que, mientras manejaba la tienda en la ausencia de su padre, Tomás se sorprendió al darse cuenta que disfrutaba el hacer guitarras y que trabajar con su papá y con su abuelo probablemente iba a ser gratificante y divertido. De todos modos, la historia cuenta que la semana de vacación se convirtió en un mes y Tomás aprovechó el tiempo muy bien al construir su primera guitarra Vihuela. Cuando su padre regresó, notó lo bien que el negocio había sido dirigido y también notó la nueva Vihuela colgada en la sala de pintura. Impresionado con el esfuerzo de su hijo, Candelario lo invitó a unirse al negocio.
Tomás en seguida admitió que sus nuevos deberes en la tienda conflictuaban con los de su padre. Aunque él disfrutó la experiencia de construir su primera Vihuela, él se imaginaba codeándose con los clientes, organizando las finanzas y negociando contratos de vendedor como algo más exitante. Con un transfondo sólido y exitoso, a Tomás le gustaba delegar autoridad pero el negocio lo necesitaba en el cuarto de atrás haciendo las guitarras en vez de en el frente del local vendiéndolas. Tomás se resistió al principio pero su padre no se dio por vencido. A lo último, Tomás cedió a las condiciones de su padre debido al inmenso respeto que le tenía. Pero Tomás también inherentemente entendió que, para ser considerado un único sucesor de su padre, él tenía que perfeccionar el arte de construir guitarras y manejar y entrenar luthiers en el molde de Candelas. Y como Pilo le dijo a Tomás : Hay bastantes guitarristas en el mundo pero no muchos constructores de guitarras.
El papá de Tomás, Candelario, se enfermó a finales de 1993 y falleció en 1996. Para ilustrar la dedicación de Candelario para con sus clientes, durante su última cirugía él hizo que Tomás le prometiera quedarse trabajando en la tienda y mantenerla abierta. Esta misma dedicación y comprometimiento a hacer guitarras a mano y a satisfacer a los clientes es aún evidente en el comportamiento de Tomás hoy día.
Un poco después de que su hijo Candelario falleció, Pilo falleció ( en 1999 ), dejando a Tomás como el único sucesor de Candelas.
Dato de la Familia: Desde 1990-1996, los únicos miembros trabajando en Candelas eran Porfirio, Candelario y Tomás.
Cuidar Lo Mas Importante
A través de su aprendizaje en la dirección empresarial y en hacer guitarras, Tomás aprendió lecciones que lo prepararon exitosamente para dirigir Candelas: dar a los clientes más de lo que ellos piden, tratar bien a los empleados, continuar haciendo guitarras a mano y cuidar lo mas importante. Fue este último principio que echó el fundamento para un cambio innovador que aseguraría la sobrevivencia del negocio.
Tomás tomó la decisión de modernizar todos los modelos de guitarras pero sabía que disminuir los costos de producción era la única manera de implementar exitosamente una estrategia tan ambiciosa. Para disminuir los costos de producción, sin embargo, él tendría que adueñarse del edificio que albergaba la tienda Candelas. Así que él trabajó por horas más largas despachando más y más órdenes de guitarras mientras que, al mismo tiempo, redujo los gastos del negocio y de la familia ( un crédito tremendo le corresponde a su esposa Alegría por haberse sacrificado junto con él ). Sus sacrificios valieron la pena. Ellos ahorraron suficiente dinero para que él finalmente comprara el inmobiliario.
Aunque Candelas todavía hace guitarras a mano, modernizar y consolidar sus modelos de guitarra en un grupo más manejable le ha dado a los clientes mejores productos de los cuales escoger y una selección más consistente y segura del producto. La modernización benefició las operaciones del negocio con horarios de producción más livianos y con la capacidad de comprar madera en bulto lo que llevó a una estructura de costo más manejable lo que, a su vez, garantizó la competencia a escala mundial (ser dueño del edificio y hacer sacrificios personales le ha permitido a Tomás reducir los costos). Hoy día, bajo la administración de Tomás, Tomás y sus experimentados empleados hacen a mano las guitarras Clásicas, de Flamenco, Acústicas (guitarras con cuerdas de acero), de Mariachi y de Bajo Sexto más finas con las mejores maderas a precios que no pueden ser igualados en ningún otro lugar en el mundo.
Candelas aún ofrece la misma línea de productos a la que experimentados clientes están acostumbrados, es decir, las líneas típicas de guitarras Clásicas, Acústicas, de Mariachi y de Bajo Sexto – pero él ha visto la demanda y ha respondido expandiéndose en las variaciones de modelos existentes, es decir, en Guitarras de Flamenco Alegría, en Clásicas Sofía, en el Bajo Sexto Estándar, Especial, y Tradicional así como en la Vihuela y el Guitarrón.
Lo Que Le Espera A Candelas
Tomás está bastante complacido con la demanda mundial de guitarras pero, al fin y al cabo, se trata de cuidar de la familia, construir gran guitarras, cuidar de a sus empleados, educar a sus clientes y manejar un negocio con una ética laboral y habilidad derivadas de su padre, abuelo y tío. Expandirse u otorgar concesiones seriamente arriesgaría su calidad de vida y la calidad de sus productos. Tomás ha prometido que él no abrirá un segundo local de Candelas. A este punto, la única manera de asegurar la artesanía de calidad y los precios de guitarras más bajos del mundo es tener control completo de la producción y comprar (madera) bajo un mismo techo.
Así que, si usted desea ver cómo estas maravillosas obras maestras son hechas, venga y visítenos. Nos encantaría verle.
2724 Cesar Chaves Avenue, Los Angeles, CA
O llame para hablar con Tomás
al 323.261.2011
Candelas Devuelve Dándoles a las Víctimas del 9/11
Los Eventos de Unidad - Concientizando Acerca de Trabajadores Indocumentados
Poco después que las Torres Gemelas en Nueva York fueron destruidas en el 11 de septiembre de 2001, Tomás y su hermano Manuel sintieron la obligación de contribuir a las familias de los héroes caídos. Inicialmente, su idea era construir una guitarra artesanal Candelas de clase internacional y hacerla volar a Nueva York para ser donada a un fondo general de 9/11 a través de una rifa o subasta. Unos pocos meses después de que la idea fue concebida, sin embargo, el plan de mandar la guitarra a Nueva York no se materializó y Manuel se fue del negocio. ¿Esta guitarra única de clase mundial quedaría sentada allí sin hacer nada?
¿Alguna vez oyó el dicho "Si la vida te da un limón, haz limonada" ? Bien, en los meses después del ataque, Tomás se metió en el negocio de limonada. El pensó en un plan más elaborado y con más involucramiento : un acontecimiento comunitario para ser realizado en Los Angeles, no en Nueva York. Este acontecimiento recrutaría a una comunidad e implicaría a sus amigos, su familia, sus colegas, dueños de negocios del vecindario y políticos de la comunidad. Para que funcionara, él planeó un evento que estremecería a la comunidad hispana en el Este de Los Angeles y resultaría ser uno de los acontecimientos más unificadores jamás llevados a cabo en el área.
Tomás no quiere admitirlo pero fue su persistencia, su sentido de negocios e imaginación lo que crearon el evento de unidad. Durante los pocos meses después del ataque, el comité de la familia, los amigos y los socios de negocios oyeron que muchos de los que perecieron eran trabajadores indocumentados y que no había ningún registro de ellos habiendo estado en las Torres Gemelas en ese momento. La omisión de estos trabajadores por parte de los registros oficiales sólo exacerbó el dolor que sus familias sentían, razonó correctamente el comité. Por lo tanto, el Evento de Unidad no sólo honraría a las víctimas caídas; también concientizaría acerca de los trabajadores indocumentados y sin beneficios.
El Banco de América prometió donar contadores de dinero garantizados. El Banco U.S. donó dinero. El concejal Nick Pacheco declaró la fiesta oficialmente e incluso hizo que reemplazaran las aceras a pedido de Tomás. La Mamá de Nick se ofreció a recibir las familias en su hogar y Tomás pagó para volar a 4 representantes familiares de los héroes caídos de Nueva York a Los Angeles. Hasta el Departamento de Alguaciles y de la Policía de Los Angeles donaron su tiempo.
Así que, al año de aniversario del ataque de las Torres Gemelas, el 11 de Septiembre de 2002, Tomás Delgado y amigos hospedaron el primer Evento de Unidad. Un área grande de 3 bloques en el Distrito de Boyle Heights de Los Angeles fue cerrada al tráfico, desde Evergreen hasta Mott Avenue. Bandas de todo tipo, desde Blues hasta Mariachi, tocaron el día entero y al final, más de $30.000 se recaudaron para ser distribuidos entre los cuatro representantes familiares.
Al final, fue todo lo que Tomás se imaginó y más. Debido a que los miembros de las familias de los 4 héroes caídos estuvieron presentes para ser testigos del honor, la comunidad de Boyle Heights que los recibió se sintió más en contacto con su apremio, su dolor y su honor.
El Evento de Unidad tuvo éxito en lograr su otra meta: concientizar acerca de los trabajadores indocumentados y sin beneficios. Muchas de las estaciones de noticias más importantes de Los Angeles - CBS, ABC, el Canal 7, el Canal 22, el Canal 34 y las Noticias Fox 11 - cubrieron el evento y es un período en la historia de Candelas que es recordado con orgullo.
